Consejos para manejo del tiempo

Ocho horas de sueño, clases, trabajo, estudio, limpieza, ejercicio, sociabilidad, comidas sanas, relajación… ¿equilibrados? ¿Cómo? ¿Es posible? Si el gráfico que vi en internet decía que escogiese sólo dos entre: amigos, notas y dormir…. ¿Será que… internet está mintiendo?

¿Internet? ¿Mintiendo? Qué clase de cosas se te ocurre.

Claramente.

Es posible organizar todo eso en tu semana sin sufrir un colapso, aunque claro, somos humanos y alguna de las actividades seguro se te escapen en algún momento o tengas que decidir cuál es menos importante. Pero… ¿cómo hacer?
Te enseño mi método:


Primera regla: Tu bienestar es primero

La idea de saber cómo manejar el tiempo es para no morir a la mitad de tu crisis. Tu bienestar es lo primero. Hay que saber cuándo dejar esa tarea que te está comiendo los nervios, tal vez en ese momento estás demasiado metido en tu tormenta, pero un rato después vas a poder ver con claridad.


Listas

Ya sea en papel o en el celular, tenes que vaciar tu cabeza en algún lado. No importa si una es más importante que otra, en este momento todas son igual de molestas.
Ya sea en forma de lista o de mapa conceptual, deberías poder mover las pequeñas cosas. Si elegís papel, recomiendo en partir una hoja en varios pedazos y escribir en cada uno una tarea diferente.
Si elegís el formato digital, asegúrate de poder acomodar y desacomodar el orden a tu gusto.

Apps recomendadas para esta tarea en digital: Todoist, AnyDo y Trello.


Prioriza

Ahora que podes literalmente ver todas las cosas juntas, identificá las más importantes ya sea separandolas, poniéndoles color o moviéndolas al inicio de la lista. Hay algo que puede ayudarte en esto llamado El cuadro de Eisenhower, es un cuadro de doble entrada entre lo importante, lo no importante, urgente y no urgente; si es importante y urgente, lo haces en el momento; si es importante pero no urgente, lo planeas para después; si no es importante pero es urgente, se lo encargas a alguien más o lo negocias con las cosas que tenes que hacer; si no es urgente ni importante ni lo mires*.

Resultado de imagen para cuadro de eisenhower

También recomiendo tener en cuenta las siguientes preguntas: ¿Para cuándo es? ¿Cuánto tiempo me va a llevar? ¿Puede hacerlo alguien más?

* Además, si hay algo que anda dando vueltas en tu lista por semanas, entonces no debe de ser tan importante como para hacerlo.


¡Al calendario!… o no…

Ahora que sabemos en qué orden hacer las cosas, podemos elegir cuando hacerlas. Podes programar una hora específica para hacer determinadas cosas, o simplemente tener la lista a mano e ir según como te plazca por el día.
Si vas a programar los horarios, no olvides de programarte mucho menos de lo que querés hacer ya que no somos buenos calculando interrupciones, distracciones y desmotivaciones.

Somos humanos, no podes hacer absolutamente todo en un día, tenemos límites y necesitamos descansos.


La regla de los 5 minutos

Si podes terminar esa tarea en menos de cinco minutos, hacela. Ya sea limpiar el escritorio, pasear a tu mascota o contestar un mail/mensaje. ¿Por qué posponerla si es tan simple?


Encontra tu Momentum

Sabes que hay una hora del día donde sos imparable, te llevas todo por delante y nada te detiene. Usa esa hora a tu favor.

Lo mismo pasa cuando estás tan concentrado en un proyecto que trabajas de forma incansable, cuando encontrás el ritmo no lo dejes ir hasta que mengüe por si mismo.


Lo peor primero + dividir y conquistar

Lo que te va a resultar más difícil y cansador tiene que ir primero, cuando tenes toda la energía de un nuevo comienzo e inicias la rutina. El resto lo podes combatir con tus energías promedios.

Supongamos que además de esa tarea cansina y dificultosa tenes más cosas que parecen eternas; un ejemplo: limpiar la casa. ¿Cómo no te va a parecer eterno limpiar la casa? Tenes que pensarlo por partes, primero las zonas de la casa (dormitorio, baño, cocina, living, etc), después por cada pequeña cosa de la zona (en el dormitorio: la cama, la silla donde sabes que acumulas ropa, el escritorio o lo que sea que tengas), así acotas tu rango de acción y sabes específicamente donde actuar (tender la cama, levantar las cosas del piso, guardar zapatos, ordenar papeles…).


Al final del día

Al final del día deberías apreciar todo lo que hiciste en lugar de estresarte por las cosas que aún te faltan. ¡La vida es sólo una! Las tareas siempre van a llenar todos los espacios que puedan, la cosa es aprender a limitarles su capacidad.


Si tenes algún consejo más, dejalo en los comentarios 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s